Family Meal Origins |  Version en español

Family Meal Origins | Version en español

Todos traemos algo a la mesa cuando nos sentamos a comer en grupo. Aquí, un restaurante examina sus raíces.

October 26, 2016
THIS STORY WAS SPONSORED BY OUR BRAND PARTNERS AT COCA-COLA.

El hecho de “family meal” es uno que define casi todo sobre cómo se maneja un restauran. El tiempo es una comodidad demasiada importante para gastarla en la mayoría de actividades; en el restauran el reloj nunca parece estar a tu favor. Aunque la meta al centro de cualquier cena nunca debería ser eficaz o rapidez, créenos que es parte de lo que hace llegar a tu mesa ése plato caliente. A pesar de todo, al centro del día de cualquier restaurante es una ceremonia tan sagrada que parece inhumano empezar servicio sin el: “family meal”- cariñosamente nombrado “staff” para abreviar.

Paras de trabajar, repartes platos y porciones, y te sientas a compartir una cena junto con tus colegas. Eso es todo. Es un momento íntimo y crucial para un equipo que depende de comunicación en silencio para el resto de la noche, un instante para víncularses mientras devoras calorías.

Coca Cola crée tanto como nosotros en uniendo gente sobre una buena cena. Por eso les pedimos a la pandilla proveyendo la comida en alaMar Kitchen & Bar que nos contaran sobre el momento que cayó en la cuenta- presentado aquí en los dos idiomas dominantes de la cocina: Inglés y Español. —ChefsFeed


Nelson German
Chef de cocina, Dueño


Me críe en Nueva York, entonces lógicamente la pizza es mi primera memoria de comida. Recuerdo yendo a este local en una esquina de mi barrio Washington Heights cuando tenía más o menos quatro años y comiendo este pedazo enorme de pizza, con el queso todo derretido y la salsa de tomate tán rica. Esa memoria nunca me ha dejado.  

De pequeño comía siempre comida Dominicana. En esos días mi Mamá estaba siempre en casa cocinando comida fresca y deliciosa. Siempre había algo nuevo y todo tenía tanto sabor intenso. No es decir que me pase todo mi niñez parado detrás de ella aprendiendo de cada movimiento, pero comiendo de esa forma me afectó mucho, a mi y a mi comida.  Ahora es parte de mi estilo de cocina.

Empecé a experimentar en mi adolescencia, pero siempre cuando no había nadie en casa. Para nosotros Latino cocinar es algo, pues, femenino, entonces siempre lo hacía en secreto. Hasta cuando les dije a mis padres que quería ser un cocinero, les sorprendi. No podían entender de dónde había venido eso. Todavía les sorprende cuan lejos he llegado- han sido ya dieciséis años. Tenía este grupo de amigos, y hicimos un trato entre nosotros que íbamos a abrir un restaurante y club de música. Todos repartimos los trabajos y yo decidí que sería el cocinero. Pues entonces me puse serio, y fuí a la escuela de cocina. Claro, ahora esos chicos están haciendo otras cosas y nunca abrimos el local- parece que fuí el único que mantuvo el trato!

Originalmente abrimos alaMAR para llenar un nicho, porque no hay muchas marisquerías en Oakland. Pero mientras llegábamos más y más cerca al día de inauguración, se convirtió en un proyecto personal. Llegó a ser más sobre la comida con cual me había criado, sobre mi niñez, sobre mis viajes y pasiones. Este restaurante es el mapa de mi vida. Quería que este lugar fuera uno donde la gente podría venir y sentirse en casa.

Más o menos tres meses después de abrir, murió mi padre. Me di cuenta lo importante que era mantener un vínculo con mis raíces, lo importante que era honrarlo. Empecé a servir platos típicos Dominicanos de arroz y carne para almuerzo. Ahora cuando la gente saborean esta comida pueden ver de donde vengo, pueden sentir el amor que le pongo a esta comida tan personal.  

No somos solo empleados o colegas. Somos una familia.

Jerry Lucas
Sous Chef ejecutivo


Estaba trabajando de mesero en este lugar que llego a necesitar ayuda en la cocina. Empecé a trabajar en la posición de almacén, donde se hacen todas las ensaladas. Me enseñaron como organizarme con todas la herramientas que necesitaría, incluyendo como formar mi “mis en place”. Yo soy una persona que trabaja muy duro, que está siempre preguntando cómo se hace algo, como mejorar, y pues, me empezaron a dar más y más responsabilidad. Siempre digo que las bocas cerradas no reciben comida y la peor pregunta es la que no se pregunta. Si no te tiras a intentar algo nuevo, a empujarte más lejos de lo que piensas que puedes, no sabrás de lo que eres capaz.

La comida era importante para mi de niño, pero más que nada mi mamá era la que hacía todo. La verdad es que yo no intente a cocinar de verdad hasta ese primer trabajo haciendo ensaladas. Ahora he graduado a la persona que cocina todo para Thanksgiving y Navidad. Al comienzo [mi mama] me miraba sospechosamente, como si ella no estaba segura que yo sabía lo que estaba haciendo. Ahora ella está intentando cosas nuevas por lo que yo le he enseñado. Eso es lo que me encanta de la comida- aprendiendo y compartiendo con familia.

Me parece que el hecho de que este restaurante sea tan personal para el chef marca una diferencia en la comida. Todos le tenemos un respeto adicional a las recetas sabiendo que son inspiradas por familia, heredadas a través de generaciones. Lo ves en “family meal”, por ejemplo. Es tan importante establecer ese tono antes del servicio; no puedes estar enojado con alguien mientras que comparten comida juntos. Es una chance para que todos tomemos un respiro juntos antes de empezar la noche.

Allyssa Cornier
Pastelera


Cuando era pequeña mi mamá trabajaba muy tarde, entonces me dejaba con mi abuela. Mi abuela es China, y cocinaba todo tipos de cosas, como pescado y panza de cerdo; el cerdo era mi favorito. No me di cuenta de pequeña que la comida formaría una parte tan grande de mi vida, entonces no le puse mucha atención- ahora me arrepiento. Me parece que siendo rodeada de esa tradición me afectó mucho, y me enseñó tenerle más respeto a la comida.

En la secundaria estaba muy interesada en pastelería. Veía Food Network e intentaba recrear todo lo que veía y repartir mis delicias con amigos y familia. Mi tío Nelson, el chef aquí, sabía que estaba interesada en pastelería, y cuando una posición se hizo disponible, me preguntó si me interesaba. Fue un paso bastante grande. Aprecio mucho que me dio esa chance.

Sabiendo ahora que quiero trabajar con comida, estoy tan entusiasmada con el aprendizaje. Eso es una parte tan genial de trabajar aquí: estas recetas son recuerdos de familia. Hasta con “family meal”; es siempre diferente de lo que servimos en el restaurante, sin embargo, es todavía una oportunidad para formar esos vínculos. Este lugar es más como estar en casa que en el trabajo.

Quizás un día tendré mi propia pastelería. Estando aquí me ayudó en decidir en ese sueño, en pensar hacia mi futuro. Ahora cuando tenemos fiestas familiares me dicen “Allyssa, puedes traer tú el postre?” Me hace sentir bien porque me muestra que mi trabajo es reconocido, y mi familia sabe lo importante que es esto para mí.”

Miguel Dillard
Cocinero


“Soy originalmente de Carolina del Norte, entonces nosotros hacíamos comida sustanciosa como frijoles rojos con arroz, huesos de cerdo, pollo, y toda esa comida que se va heredando de generación a generación. Recuerdo a mi mamá y abuela cocinando todo el día mientras que yo jugaba afuera- entraríamos corriendo, y ellas nos gritaban que nos alejemos de la cocina. Cuando yo cocino, quiero recrear esa misma sensación que me daban ellas con la comida: que ahora estás en casa. Quisiera capturar esa nostalgia. Puedes hacerles sentir bien a la gente con una buena cena.

Ahora que he madurado un poco, he empezado a probar cosas nuevas. Nunca quiero ser alguien que no prueba cosas nuevas, comiendo o cocinando. Nunca pensé que comería comida Thai, pero ahora me gusta mucho!

Yo no me gradué del colegio culinario, pero tengo ese empujé, esa pasión, esa curiosidad de probar algo diferente de mi familia. Me crié con gente que regalaban lo que tenían, y ahora yo tengo ese amor para esta artesanía. Te das cuenta cuando comes algo si la persona que lo hizo le ha puesto todo su amor y pasión. Por ejemplo, cuando comes la sopa de colita de res de aquí, notas que el chef lo ha estado haciendo por años, y su familia por años antes de él.”


Alicia Shu
En Prácticas


Mi papá tiene un restaurante Italiano en Taiwán, pero había una vez que mi mamá también tenía un restaurante Chino. Cuando yo era pequeña, quizás tenía cinco años, iba al restaurante de mi padre, y corría por todas partes. El chef me retaba, y me enseñaba donde me podía parar y donde no. Me ponía en la oficina con un pedazo de tiramisú para callarme. Desde entonces el tiramisú ha tenido un lugar especial en mi corazón.

Nunca hacía falta que cocinara de pequeña porque mi mamá era una buena cocinera y mi papá tenía un restaurante. Sin embargo, cuando fuí a mi escuela de internado la comida era terrible. Intenté cocinar por mi misma, y yo también era terrible! Empecé a aprender de mi mamá, leer libros de cocina, e intentar cosas nuevas… desde entonces he cocinado todos los días.

Cuando llegué a los Estados Unidos estaba viviendo en un dormitorio con mucha gente de Taiwán y China. Comíamos todos juntos; ellos extrañaban comida de sus tierras y no querían comer hamburguesas. Es entonces que me dí cuenta lo tanto que amaba cocinar. Recibí un título en diseño de interiores, pero decidí también atender la escuela de cocina para completar mi sueño de niñez: ser cocinera.

La cena es cuando tienes tiempo dedicado a la familia, cuando pueden llegar a conocerse. Así es como te conectas a ellos. Es precioso sentarse a comer algo que has creado. Lo hace más rico cuando has trabajado tan duro por el.





Catalina del Canto

Related